Archivar paraJunio, 2007

Planned

Esta mañana me he levantado y he mirado el termómetro de la ventana, señalaba nueve grados.
Así no hay quien pueda, hombre.
Que se contratan tres meses de verano y ya estamos con los retrasos.
Les llamé y les dije que ya estaba bien de fastidiar, que la primavera había sido una tortura con tanto polen, tanta tormenta y tanta agua y que no iba a admitir ningún jueguecito con el verano.
Que lo quería para ayer y servido en bandeja de plata.
Que lo quería cálido y agradable, con ese puntito abrasador al mediodia, pero lleno de tardes sensuales y relajantes.
Me dijeron que si, que si, que no me preocupara, pero creo que justo antes de colgar escuché una carcajada.
Tal vez fue una interferencia.Habrá quien se pregunte qué es el planned.
Pues el planned es un juego sencillito, divertido y original al que se puede jugar mientras fuera es verano, pero hay nueve fresquísimos grados.

Arena

No tengo la culpa de lo que siento, no puedo evitarlo.

Pero es que nada de esto habría sucedido si no hubieras decidido construir aquel muro infranqueable que me resultaba imposible atravesar. Me dejé la vida tratando de escalarlo.
Construí escaleras que nunca conseguían llegar a lo más alto, cavé tan hondo que salí por el otro lado del mundo y el muro seguía allí.

Estuve una eternidad sentada a su sombra, esperando una señal que me dijera que aquello iba a terminar algún día.

Y no pasó nada. Tú ya no estabas.

Pasó caminando por delante de mi y se paró. Ni siquiera le miré. Me habló y no le contesté. Esperé a que se fuera, pero no se fue. Se sentó conmigo a la sombra del muro y estuvo allí, junto a mi, tanto tiempo, que acabé acostumbrándome a él.

Un día le miré y me estaba mirando. Le dije que se marchara y no me hizo caso. Me levanté y me fui. Miré hacia atrás y me seguía, muy cerca. Me paré y le grité que no me siguiera. Tuve que alejarme de él, porque se quedó esperando.

Cada paso que he dado alejándome ha sido cada vez más dificil, porque ha conseguido que al alejarme de él, me esté alejando de ti. Ahora estoy aqui sentada en medio del desierto, queriendo volver.

Pero ahora que sé que él ya no está, no encuentro el motivo.

Lágrimas en la lluvia

Hoy es el aniversario de Blade Runner y no sé si alegrarme de que hayan pasado ya 25 años y no se haya vuelto a crear nada ni remotamente parecido.
Creo que como todo lo bueno y lo malo en esta vida, se pueden contar con los dedos de una mano las películas que te dejan huella y sin ninguna duda esta es una de ellas.
En fin, felicidades.

One

Me gustaría cerrar la puerta y no volver. No puedo aguantar más esta pérdida.
Sin reprocharte nada, porque ya no importa. Seguiré queriéndote aunque ya no seas tú, aunque crea que en realidad nunca fuiste tú.
Sin que me des nada, porque necesito marcharme con la manos vacías.
Deberías conocerme mejor que nadie, pero me aseguras que no es eso lo que realmente quiero, no te importa seguir haciéndome daño.
Déjame cerrar la puerta y marcharme ahora, ya no quiero quedarme.

Apocalipsis

Leo en el 20minutos que según la Biblia, interpretada por Newton, el mundo acabará en el 2o60. Pues como si acaba mañana.
Desde muy peke he tenido clarísimo que no hago sino aquello que quiero en cada minuto del día. Podría acabarse el mundo ahora mismo y me daría igual, no dejaría nada sin hacer que realmente deseara, ni me arrepentiría de nada de lo que he hecho.
Supongo que eso se acerca bastante a estar satisfecho con como uno conduce su vida y es cierto.
Por supuesto que hay cosas del futuro que me alegraría ver, experiencias que me gustaría vivir, pero en realidad estoy conforme con como ha sido mi vida hasta ahora y es, sencillamente, porque en realidad siempre he hecho aquello que he querido.Obviamente, he elegido siempre entre las opciones que he podido elegir, que si es por querer “en general”, me pongo a pedir y no acabo, claro, como todo el mundo.

En mi lado del sofá

“Porque el dolor que llevo dentro es todo tuyo y mio”

¿Soñaré?

La fiebre me agrieta los labios, me abrasa los ojos. Trato de no pensar en las horas muertas que paso tumbada en la cama sin poder moverme. Me invento una vida diferente y entre las llamas de la desesperación Morfeo me tiende la mano.Hace mucho calor, tengo que coger el autobús para llegar a casa.
El asfalto arde, las ventanas de los edificios reflejan la hiriente luz del sol. El aire es tan caliente que duele al pasar por la garganta, estos tacones me están matando.
Mi socio no deja de hablar de lo impresionados que han quedado con nosotros.
Está seguro de que firmarán el contrato. Yo también, cómo no iban a hacerlo, somos su mejor opción y ellos la nuestra. Con este acuerdo tenemos asegurada la financiación durante los próximos diez años y los contactos que nos genere nos harán crecer y afianzar la compañía definitivamente.
Pero eso ahora realmente no me importa, estoy cansada, estoy tan cansada.

Este año cumpliré los cuarenta y he dedicado tanto tiempo a mi trabajo que a veces pienso que echo en falta algo más. No tengo pareja, la última que tuve que me importó algo fue un amor de verano que conocí cuando acabé el colegio. Duramos casi cinco años, hasta que acabé la carrera y me fui a estudiar un Master a Estados Unidos. No le pedí que me esperara y él no dijo que lo haría.
Desde entonces no he tenido ninguna relación importante y tampoco he pensado en tener hijos. A veces pienso en qué hubiera ocurrido si hubiera seguido con él.

Subimos al autobús, son sólo unos minutos hasta llegar a casa, pero no puedo más. Mi socio quiere celebrarlo por todo lo alto, Tokio o Nairobi, o tal vez una fiesta intima en una chocita en Bali, como otras veces. He aprendido a soportarle porque sencillamente no hay otro mejor que él en este negocio, pero a veces me gustaría decirle lo mucho que valoro el silencio, porque no para de hablar y hablar.
Estoy tan cansada que me gustaría poder dormir, aunque fuera un minuto.
Su discurso sobre las inversiones que haremos y las posibles alianzas comienza a transformarse en un lejano murmullo, apoyo la cabeza en el cristal y veo caminar a la gente por la acera, abrasándose bajo este sol que parece odiarnos cada dia más. Sólo una parada y llegaré a casa.

Recuerdo cómo era la casa de mis padres, lo mucho que me gustaba jugar en el jardín, lo mucho que me gustaba tumbarme en la hierba y dejar pasar los días sin ninguna preocupación.
Cómo hubiera sido mi vida si no me hubiera marchado y hubiera seguido con aquel chaval, qué estará haciendo ahora. Tal vez nos habríamos casado y habríamos comprado una casa cerca de la de mis padres, con un enorme jardín. Tal vez tendríamos perros y por qué no, tal vez habríamos tenido hijos, una niña por ejemplo, con unos enormes y brillantes ojos azules, como los de mi abuela y mi padre, como los míos.
Estoy tan cansada que no puedo mantener los párpados abiertos. Sólo los cerraré un minuto, sólo para imaginar cómo hubiera sido mi vida contigo, sólo soñaré, sólo la oscuridad y el silencio.

Abro los ojos y sigo en la cama.
Qué sueño tan extraño.

Puedes contar conmigo

Cuando no se puede decir mucho más, una canción debería ser suficiente.
“Sólo quedarán los buenos momentos de ayer”